jueves, 8 de diciembre de 2022

Los lavaderos de Mecina Bombarón recuerdan a las mujeres que dejaron ‘huella’

Lola ‘la tejedora’, Adelina ‘la partera’, Doña Filomena ‘la maestra’, María ‘la de Cádiar’, Sacramento ‘la matancera’, María ‘la de Golco’, Margarita ‘la que blanqueaba’, Esperancica ‘la de los velos’, Dolores ‘la de los teléfonos’, María ‘la zapatera la dulcera’… Mujeres con nombre, apellidos y apodo, que fueron conocidas y especiales en Alpujarra de la Sierra. Mujeres que todavía son recordadas porque dejaron ‘huella’, y que desde ahora están reconocidas en los lavaderos de Mecina Bombarón.

El proyecto ‘Huellas’ de la Diputación de Granada ha hecho posible, con la colaboración del Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra y de la Asociación de Mujeres El Castañar, recuperar la memoria de las mujeres y rendirles homenaje, reivindicar el lugar de las referentes femeninas que han sido sistemáticamente invisibilizadas y silenciadas.

La diputada provincial de Igualdad, Mercedes Garzón, ha acompañado al alcalde de Alpujarra de la Sierra, José Antonio Gómez, en la conclusión del proyecto ‘Huellas’, que ha tenido lugar este viernes 18 de noviembre, en el salón de actos de Mecina Bombarón, con la presencia de las mujeres que han participado en la iniciativa. Tras leer el manifiesto consensuado por las ocho diputaciones provinciales andaluzas ante el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, han visitados los dos lavaderos históricos de Mecina Bombarón en los que han quedado instaladas las obras de arte con las que las mujeres recuerdan y reivindican a sus antecesoras.

Lavaderos que “no solo van a representar un nuevo atractivo turístico para este municipio, sino que van a ser espacios para la celebración de actividades lúdicas y culturales como cuentacuentos, actuaciones musicales…”, como ha anunciado el alcalde de Alpujarra de la Sierra.

El proyecto ‘Huellas’, que pretende empoderar a las mujeres de las zonas rurales, ha servido también para crear un espacio de escucha entre las mujeres que han participado y que han aportado sus testimonios para recuperar la historia de las homenajeadas. La ruta ha sido diseñada por este grupo de mujeres, coordinadas por las técnicas de la Delegación de Igualdad de la Diputación.

El lugar escogido para recordar las biografías de esas mujeres tiene que ver con la importancia de las fuentes en el pueblo, y con el papel de los lavaderos como lugar de encuentro y conversación. Lavaderos necesarios para las labores de limpieza de la ropa, puntos de encuentro, imprescindibles para el mantenimiento de la vida social y en común con todos los habitantes del municipio.

“Hay en Mecina una ruta, la del agua, con fuentes, acequias y lavaderos. Lugares donde las mujeres se reunían para lavar las ropas y, juntas, airear las mentes. Es en estos lavaderos donde, con el agua como tema, mujeres de Mecina honran a sus mujeres, llevándolas de su mano, de un entorno más privado al espacio público, reconociendo su labor, su valor, y perpetuando su esencia”, explica uno de los paneles informativos instalados.

Las fuentes y los lavaderos públicos son uno de los conjuntos arquitectónicos más característicos de los pueblos de la Alpujarra, cuyo paisaje está determinado por el aprovechamiento del agua de la vertiente sur de Sierra Nevada. Un circuito del agua definida por fuentes, lavaderos, acequias, y albercas que determina el territorio y la identidad de sus habitantes.

Las mujeres relatan numerosas historias en las que las diferencias de clase, ricos y pobres, y el miedo al poder, de la iglesia y la guardia civil, están muy presentes. Y cómo ellas, desde pequeñas, con pequeños actos rebeldes, hacían frente a esas diferencias. Hoy recuperan esas historias con sentido del humor”.

Estas mujeres participantes han identificado a sus referentes, por los valores, saberes, sentimientos o emociones que han heredado de estas mujeres, y han recuperado la memoria de nombres e identidades que se van desvaneciendo con el tiempo.

“En esta ruta se visibiliza a diez mujeres de Mecina Bombarón, representativas del resto de mujeres de esta comunidad, en lo que es un reconocimiento a todas las mujeres de Mecina Bombarón de una determinada época que tuvieron que trabajar muy duro y hacer frente a circunstancias adversas en el medio rural para salir adelante, ellas y su familia”, añade el alcalde de Alpujarra de la Sierra, José Antonio Gómez.

Las ‘Huellas’ que la Diputación de Granada está poniendo en marcha son “espacios para la recuperación de la memoria de las mujeres”.

LAS MUJERES

Lola ‘la tejedora’

Tejedora y practicanta. Artista experta en reconvertir el caos en orden, en dar una sola forma a muchos retales. Ella era como cuando la luz atraviesa una gota de agua y refleja un arco iris y las gotas se entrelazan formando un tapiz de luz y color… Mujer emprendedora y luchadora. Tejer era el sustento de su familia, y el germen de una fábrica. Tejía, en telar de bajo lizo, alforjas, jarapas, tendíos, delantales, sábanas de lana. Reusaba, reutilizaba y reciclaba trapos y tiras con la ayuda de familias y vecinos… Antes fue una pieza, ahora ES parte de un todo

El poder de transformación del agua
Dolores Manzano Valdearenas nació en Mecina Bombarón el 17 de febrero 1907 y falleció, en este mismo municipio, el 17 de febrero de 1989.

Adelina ‘la partera’

Querida por sus vecinas, por su forma altruista de ofrecerse para ayudar a traer la vida a Mecina. Como el agua de un manantial, arrastraba alegría, ilusión y bondad. Derrochaba fortaleza y valentía. Su sabiduría era como el agua del río que sigue su cauce para llegar al mar…
Por sus manos pasaba lo más preciado, con Adelina nace la vida.

El mar empujando las olas, sus olas que barajan los destinos V- Huidobro
Adelina Vargas Santiago nació en Lobras el 3 de noviembre de 1903 y falleció el 6 de febrero de 1983 en Sabadell.

Doña Filomena ‘la maestra’

La niñez es como un río de agua pura y cristalina, y así lo vivía Doña Filomena. Su alumnado siente un profundo respeto y recuerda con cariño y admiración el tiempo pasado con ella. Siempre disponible, siempre pendiente; sin castigos, ni exigencias políticas. Comprometida con su comunidad, llegó a ser concejala.

Agua cristalina y pura como la niñez
Filomena Castillo Salazar nació en Saleres el 6 de octubre de 1926. Llegó a Mecina Bombarón, que considera «su pueblo», en octubre de 1951.

María ‘la de Cádiar’ (y otras muchas mujeres practicantas)

Cada gota de agua que suma conforma un estanque, cada mujer en cada barrio suma. Como María, muchas mujeres asumen un papel difícil, pero necesario, para que su comunidad prospere. Las practicantas, mujeres solidarias y valientes, temidas y respetadas. Ellas aportan mucho más que salud.

El agua pura es la primera y más importante medicina
María, Lola, Virtudes, Anica la Jarena, Josefa, Encarna la de Aurora, y muchas otras.

Sacramento ‘la matancera’ (y otras muchas mujeres matanceras)

La matanza no es solo alimento, es una fiesta, una tradición a cuyo alrededor mujeres juntas comparten tiempo y “saberes” hasta el alba No faltan los pestiños, los mantecados, los roscos y el anís mientras elaboran longaniza de papas, morcilla, chicharrones, pringue, manteca, carne en adobo, lomo a la sal, jamón, panceta, salchicha, salchichón, morcón, asadura de cebolla y hoja de tocino. Y alrededor de la fiesta se canta: «Del cerdo venimos dando diente con diente, a ver si nos echan morcilla caliente».
Agua para escaldar, cántaros para beber, agua para cocinar, agua para limpiar, agua para vivir
Sacramento, María, Mercedes, Adelaida, Carmen, Remedios, y muchas más.

María ‘la de Golco’

Como la gota de lluvia que se funde en el océano, el don de María se fundía con el cuerpo lesionado cuando lo masajeaba con sus manos y hacía desaparecer el dolor. Ella era la de los huesos salidos, la de los esparadrapos, la fisio, hacía de todo. Ejemplo de generosidad, vocación e intuición. Según decía, tenía un don que podría perder si por él cobraba. Era una habilidad innata. No hay familia en Mecina que no la haya visitado.

Si hay magia en este planeta, está contenida en el agua
Maria Martín Lorenzo nació en el Golco el 15 de agosto de 1935 y falleció el 14 de enero de 1994 en Mecina Bombarón.

Margarita ‘la que blanqueaba’

Blanqueaba, lavaba, amortajaba. Era pura energía, siempre trabajando. Con un corazón grande, siempre miraba hacia delante, blanqueando los hogares. Era independiente, emprendedora, pionera. Un torrente de agua cristalina que embellece y forja la esencia y la identidad de Mecina como pueblo blanco alpujarreño.

Torrente de agua limpia
Margarita Fernandez Peralta nació en Mecina Bombarón el 2 de febrero de 1930 y falleció, en este mismo municipio, el 23 de mayo de 2007.

Esperancica ‘la de los velos’

Inquieta, autosuficiente y generosa, se formó y formó a otras mujeres en corte y confección. Emprendió esta tarea haciendo arreglos de costura primero, y bordando velos después. Traía trabajo para ella y para las demás. Así como el agua es la fuerza motriz de la naturaleza, este trabajo lo fue para el empoderamiento de las mujeres del pueblo.

Clara como el agua
Esperanza Cara Romera nació en el Barrio Alto de Mecina Bombarón el 13 de junio de 1936 y falleció, en este mismo municipio, el 1 de enero de 2007.

Dolores ‘la de los teléfonos’

El teléfono marcó una nueva época acortando las distancias, creando redes, abriendo caminos. En los albores de la telefonía, ella era la primera en saberlo todo: sobre los amores, sobre las familias, sus desgracias, dichas y desdichas. Era el puente que conectaba el río de información de las gentes de Mecina. Tenía su centralita en la Avenida Jose Antonio.

Cuando el río suena, agua lleva
Dolores Martín Pelegrina nació en Mecina Bombarón el 14 de octubre de 1915 y falleció el 24 de diciembre de 1995 en Sant Boi de Llobregat.

María ‘la zapatera, la dulcera’

Era la pastelera, la que organizaba las bodas: magdalenas, roscos de vino, roscos de anís, polvorones y galletas de uña salían de su cocina cuando comer dulces era exclusivo de las bodas. Se encargaba de que todo saliera a tiempo, en su punto y perfecto. Se hizo imprescindible en las celebraciones de Mecina. Como las gotas de lluvia que llegan a todas partes, María llegaba a cada detalle.

Ningún mar en calma hizo experto a un marinero
María Concepción Rodríguez Ortiz nació en Mecina Bombarón el 12 de mayo de 1903 y falleció, en este mismo municipio, el 4 de abril de 1984.


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