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Un vecino de La Alpujarra recupera una huerta morisca para mostrar productos históricos

En la finca sostenible de Francisco Rodríguez, situada en Mecina Bombarón, existen más de un centenar de árboles frutales, plantas aromáticas, hortalizas y legumbres

Un vecino de Mecina Bombarón, Francisco Mingorance, ha convertido una de sus zonas rurales, situada en la ‘Finca de Vargas’, en una huerta morisca sostenible y ecológica para recuperar, conservar y dar a conocer en un mismo lugar las plantas y frutales que abundaban en La Alpujarra en tiempos de los árabes: castaños centenarios, higueras, almendros, manzanos, laurel, moreras, cerezos, ciruelos, membrillos, granados… También existen en este lugar toda clase de plantas aromáticas: menta, hierbabuena, orégano, tomillo, romero, albahaca… ocho variedades de tomates, (entre ellos el azul), pepinos, calabazas, berenjenas, pimientos, coles, lechugas, cebollas, ajos, calabacinos, maiz tostonero, collejas, perejil, coliflores, fresas, alcachofas, parras, habichuelas, frambuesas, zarzamoras, flores de muchas clases…

La finca, situada a 1.250 metros de altitud sobre el nivel del mar, posee agua de los deshielos de Sierra Nevada para su riego. Mingorance utiliza compost para fortalecer su huerta. Un gato amaestrado se encarga de los roedores y su perro de que no entren en su finca los marranos jabalíes.

La huerta morisca de Francisco Mingorance linda con el sendero de la Acequia Baja, escoltada de castaños. Pues bien, Francisco ha plantado al pie de su finca y junto al camino plantas de frambuesa y zarzamora para que los senderistas y la gente que pasen por allí, si lo desean, puedan degustar de balde estos preciados frutos que se da muy bien en Mecina Bombarón y en otros lugares de La Alpujarra. «A mi me gustaría que los senderistas que visitan estos lugares, y que son muchos durante todo el año, además de degustar las castañas que caen de los castaños al suelo en otoño, pudieran probar frambuesas y zarzamoras a lo largo del camino para también promocionar nuestros frutos. Es una cosa que me parece interesante y se la voy a proponer a nuestro alcalde, José Antonio Gómez, muy sensibilizado también con el mundo rural. A un servidor, que le gusta tanto el campo y que trabaja en el Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra, le encantaría que ese sendero, si al alcalde le parece bien mi iniciativa, se llamase el ‘Senderos de las Acequias y los Frutos Rojos’. Esta ideal yo creo que es factible y posible», terminó diciendo Francisco Mingorance.

La agricultura andalusí se orientó hacia cultivos preferentemente alimentarios aunque existieron otros de uso comercial, como los empleados en los tejidos, en la cría de gusanos de seda, o en la fabricación de papel por lo que no podemos olvidar las moreras, las plantas textiles y las medicinales. La base de la agricultura la constituían los cereales, las hortalizas y verduras, legumbres, arroz, plantas aromáticas, frutas y árboles frutales.

Fuente ideal.es

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