sábado, 25 de septiembre de 2021

El ‘hombre de los 1.000 oficios’ de La Alpujarra

Miguel Blanc se ha ganado la vida cuidando cerdos, de pastor, agricultor, plantando pinos, segando, de pocero, matador de pollos, fabricador de cocinas de chapa, haciendo conducciones para el gas, de electricista, fontanero o de reparador de lavadoras y estufas

A Miguel Blanco López se le puede considerar el ‘hombre de los mil oficios’ pues ha sido cuidador de cerdos, pastor de cabras y ovejas, plantador de pinos, agricultor, segador, pocero, matador de pollos, fabricador de cocinas, conductor de gas, fontanero, electricista, reparador de lavadoras y estufas, cosechador de productos ecológicos, constructor de balates, etcétera. Él nació en Mecina Bombarón hace 71 años. Cuando Miguel cumplió siete años lo pusieron a guardar marranos en la finca de la ‘Cañada Santos’ que tenía su familia en la sierra. Un año después se dedicó a guardar cabras y ovejas. Desde el pueblo de Mecina Bombarón hasta su cortijo se tardaba andando casi dos horas. Miguel se alimentaba, principalmente, de productos de la matanza del cerdo. Sus padres, Ricardo y María y sus tres hermanos y dos hermanas también trabajaron en las labores del campo. Los padres de Miguel se surtían de todo para comer gracias a su terreno. Solo compraban aceite de la almazara de El Golco y azúcar y poco más de una tiendecilla. Las hogazas de pan se fabricaban en el horno del cortijo. Todos los años se sacrificaban cuatro cerdos para el gasto de la casa.

A Cataluña

En 1964 Miguel emigró a Cataluña con la familia ‘Los Moragos’, el tren, alimentado con carbón, tardó dos días en el trayecto. Su primer empleo fue haciendo pozos en Rubí (Barcelona). Cada dos horas lo sacaban de los adentros del pozo para que descansara y respirara mejor. Un tío suyo, José, falleció muy joven en un pozo de Solsona (Lérida). Miguel aprendió a leer, escribir y hacer cuentas en una escuela de adultos de Rubí, ya que antes no había pisado una escuela. Eran otros tiempos. A los cinco meses se examinó y aprobó y le concedieron el certificado de estudios primarios. Después, Miguel cambió de empleo trabajando en un matadero de pollos, conejos y pavos, estos últimos por Navidad. Un poco más tarde comenzó a trabajar en una fábrica de cocinas de chapa. En esta fábrica estuvo poco tiempo porque comenzó a trabajar ganando más dinero en una empresa alemana que se dedicó a instalar las conducciones de gas en Barcelona.

Miguel realizó el servicio militar en Sant Climent Sescebes (Gerona) durante quince meses, estando destinado en caballería. En 1976 Miguel volvió a Mecina Bombarón y en 1977 contrajo matrimonio con una vecina de su pueblo, María Mingorance. Este matrimonio se fue a vivir a Barcelona. Miguel empezó a trabajar en una empresa de fontanería, electricidad y gas. Después, con un compañero de Múrcia, se dedicó en sus horas libres, sábados y domingos a reparar lavadoras, calentadores y otros aparatos. En un garaje de su propiedad montó el taller. Terminaron instalando bloques enteros de fontanería y electricidad. En 1992 cerró la empresa donde trabajaba Miguel. Entonces, este ‘hombre de los mil oficios’ se vino a la provincia de Granada, al municipio de Las Gabias, para trabajar de fontanero y electricista. Miguel y María tienen un hijo, Miguel, que es ingeniero industrial, una hija, Sonia, que es psicóloga, y un nieto de tres años de edad llamado Adrián. Miguel es devoto de San Miguel, patrón de su pueblo, y de la Virgen de los Remmedios.

Hoy en día

Ahora Miguel, Miguel, se dedica a cosechar productos ecológicos en un terreno situado frente a la ermita de las Ánimas Benditas de Mecina Bombarón y en otro lugar, en la Huerta Morisca de las Acequias, situada en el paraje Vargas, de la Acequia Baja, a 1.250 metros de altitud sobre el nivel del mar. Su cuñado Paco le ayuda en algunos menesteres cuando el tiempo se lo permite. Esta finca posee 2.500 metros cuadrados de superficie. En este lugar existen gran cantidad de especies aromáticas y también higueras, laureles, habichuelas de varias clases, tomates, zarzamoras, moras frambuesas, fresas, calabacinos, collejas, guisantes, etcétera. Esta finca posee agua de riego en abundancia, pues se nutre de agua procedente de la Acequia Alta y de dos nacimientos de su titularidad: uno de ellos de agua agria. Esta finca se encuentra entre dos barrancos y castaños centenarios con unas vistas maravillosas. Miguel asegura sentirse «muy dichoso y afortunado» con su familia, dedicándose a las faenas del campo para que en su casa no falten productos del terruño de excelente calidad. Casi todos los días, en algunas faenas le ayuda su suegro, José Mingorance, que se encuentra bien de salud y en forma a pesar de haber nacido en 1926. Miguel y su señora viven un tiempo en Mecina Bombarón y otro tiempo en Las Gabias

Fuente ideal.es


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